Hace 35 años tomó por sorpresa al mundo el VIH-Sida

Por Blas A. Buendía

A inicios de este diciembre de 2016, resulta oportuno hacer un alto y valorar el significado que tiene el Día Mundial de Lucha contra el VIH-SIDA, que se conmemora desde 1988, virus que hace 35 años tomó por sorpresa al mundo.
Lo repentino y la falta de información llevan siempre a buscar chivos expiatorios donde proyectar los miedos y los prejuicios. Aquella ocasión no fue la excepción y se llegó a decir que se trataba de una “peste rosa”, pues además de los haitianos (de quienes después nadie habló), fue la población gay la primera en sufrir las consecuencias del virus.
En México, el todavía Instituto Nacional de Nutrición de la Secretaría de Salud (federal) reportó el primer caso de la enfermedad en 1983.
En 1986, México fue uno de los primeros en prohibir el comercio de sangre. Luego, siguiendo la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el gobierno creó el Comité Nacional para la Prevención del SIDA (CONASIDA), que desde 2010 es llamado Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (CENSIDA).
En la Ciudad de México, el 20 de enero del año 2000, Rosario Robles, entonces Jefa de Gobierno del Distrito Federal –ex perredista y hoy identificada con el Revolucionario Institucional-, inauguró la Clínica Especializada Condesa, bajo la dirección del Doctor Jorge Saavedra López, siendo punta de lanza en la atención a las personas portadoras del VIH de bajos recursos y sin seguridad social, toda vez que el ISSSTE y el IMSS ya tenían clínicas especializadas en este síndrome.
Del mismo modo, en 2015 el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, inauguró la Clínica Especializada Condesa Iztapalapa, con una inversión de 80 millones de pesos, que beneficia a más de 15 mil pacientes al año.
Lo anterior da cuenta de que la Ciudad de México, entonces como ahora, ha sido y es una ciudad de avanzada, gobernada por una izquierda preocupada por el desarrollo de instituciones que hagan frente a los retos en materia de salud y a las necesidades de todas y todos los que habitamos y transitamos en la capital de la República.
Actualmente, 36.9 millones de personas viven con VIH en todo el mundo, de las cuales 18.2 millones reciben tratamiento; es decir, 62% de portadores del virus no tienen acceso al tratamiento.
En México se estima que de 1983 al 15 de noviembre de 2016, un total de 185 mil 655 casos de SIDA han sido notificados, de los cuales 135 mil 515 personas con VIH o con SIDA continúan vivas.
Desafortunadamente, la información en México no se actualiza con frecuencia, como ejemplo tenemos que en el sitio web de la Clínica Especializada Condesa, en la sección “Cifras en México”, lo más actual es el Informe Epidemiológico del VIH/SIDA en la Ciudad de México, 2013.
Así bien, a 28 años de que mundialmente se conmemoró por primera vez el Día de la Lucha contra el Sida los retos todavía son muchos: la reducción en el costo del tratamiento, el combate a las discriminación que aún sufren las personas portadoras del virus, la necesidad de contar con campañas permanentes contra el VIH y el SIDA en lenguas originarias y para personas con discapacidad, y el diseño y seguimiento de campañas específicas para poblaciones clave como son niños, adolescentes, mujeres amas de casa y madres solteras, hombres que tienen sexo con otros hombres y los integrantes de la comunidad LGBTTTI, por mencionar algunos de los segmentos de la población que deben escuchar de manera permanente mensajes de prevención y detección oportuna, así como conocer y tener accesos a la información sobre los tratamientos del Virus de Inmunodeficiencia Humana.
Y es que en la actualidad existen herramientas que posibilitan detectar con certeza la presencia del VIH en el organismo y medicamentos antirretrovirales que permiten continuar con una vida prácticamente normal.
De manera histórica la izquierda en México apoya con hechos y acciones concretas causas de avanzada como lo es la lucha contra el VIH. En una sociedad democrática donde todas las personas que vivimos, transitamos y visitamos el país podemos gozar de igualdad, de libertad, de seguridad y del ejercicio pleno de nuestros derechos.
Para el PRD el tema de la igualdad no es un asunto a abordar únicamente en periodos electorales, se trata de nuestra principal lucha y razón de ser, y no debe quedar duda que desde las diferentes trincheras seguiremos en esta lucha hasta lograr el reconocimiento pleno y respeto de los derechos humanos de todos y cada uno de nosotros, así como el reconocimiento, por encima de las creencias individuales, de la libertad de amar a quien uno desee.
 
VIH/sida
 
·         El lazo rojo es un símbolo de solidaridad hacia las personas VIH positivo y aquellos que viven con sida.
·         Clasificación y recursos externos
·         Especialidad            Infectología
·         CIE-10           B24
·         CIE-9 042
·         CIAP-2          B90
·         MedlinePlus            000594
·         eMedicine    emerg/253
·         MeSH            D000163
 
La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/sida) es un espectro de enfermedades causadas por la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Tras la infección inicial, una persona puede notar ningún síntoma o puede experimentar un periodo breve de cuadro tipo influenza. Típicamente, le sigue un periodo prolongado sin síntomas. A medida que la infección progresa, interfiere más con el sistema inmunitario, aumentando el riesgo de infecciones comunes como la tuberculosis, además de otras infecciones oportunistas y tumores que raramente afectan a las personas con un sistema inmunitario indemne. Estos síntomas tardíos de infección se conocen como sida, etapa que a menudo también está asociada con pérdida de peso.
El VIH se contagia principalmente por sexo desprotegido (incluido sexo anal y oral), transfusiones de sangre contaminada, agujas hipodérmicas y de la madre al niño durante el embarazo, parto o lactancia. Algunos fluidos corporales, como la saliva y las lágrimas, no transmiten el VIH.
Entre los métodos de prevención se encuentran el sexo seguro, los programas de intercambio de agujas, el tratamiento a los infectados y la circuncisión. La infección del bebé a menudo puede prevenirse al dar medicación antirretroviral tanto a la madre como el niño. No hay ninguna cura o vacuna; no obstante, el tratamiento antirretroviral puede retrasar el curso de la enfermedad y puede llevar a una expectativa de vida cercana a la normal. Se recomienda iniciar el tratamiento apenas se haga el diagnóstico. Sin tratamiento, el tiempo de sobrevida promedio después de la infección es 11 años.
En 2014 aproximadamente 36,9 millones de personas vivían con VIH y causó 1,2 millones de muertes. La mayoría de los infectados viven en el África subsahariana.
Entre su descubrimiento y el 2014 el sida ha causado un estimado de 39 millones muertes en todo el mundo. El VIH/sida se considera una pandemia: un brote de enfermedad presente en un área grande y con propagación activa.
Se cree que el VIH se originó en el centro-oeste de África durante finales del siglo XIX o principios del XX. El sida fue reconocido por primera vez por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos en 1981 y su causa (la infección por VIH) se identificó a principios de dicha década.
El VIH/sida ha tenido un gran impacto en la sociedad, tanto enfermedad como fuente de discriminación. La enfermedad también tiene fuertes impactos económicos. Hay muchas ideas equivocadas sobre el VIH/sida como la creencia de que puede transmitirse por contacto casual no sexual.
La enfermedad ha sido centro de muchas controversias relacionadas a la religión, incluida la decisión de la Iglesia católica de no apoyar el uso de preservativo como prevención. Ha atraído la atención internacional médica y política así como financiación masiva desde su identificación en los años 1980.
 
La tan esperada vacuna…
 
Según despachos internacionales, indican desde Santiago de Chile, la vacuna contra el Sida estaría disponible en este 2016, según anuncia la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Al respecto, el director ejecutivo de Onusida, Michel Sidibé, declaró había declarado en la víspera que para 2016 ya podrá ser implementado el tratamiento inyectable contra el SIDA, el cual tendría por objetivo, conseguir lo que los médicos denominan como la “curación funcional”, es decir, lograr que los enfermos puedan dejar el tratamiento retroviral diario, que su sistema inmunológico esté intacto y que la carga viral se normalice.
“Creo que la inyección podrá empezar a ser administrada a partir del próximo año porque el descubrimiento ya está hecho», destacó el directivo durante una visita a Chile enmarcada en la primera misión de Onusida al Cono Sur de América Latina, reportó EFE.
“Hace unos años una persona que tenía VIH debía tomarse 18 pastillas diarias, hoy solo debe tomarse una y mañana puede que con una inyección cada seis meses le baste, destacó el director ejecutivo.
Y aunque Sidibé advierte que el virus no se erradicará y que se seguirán trabajando en la cantidad de contagios, sí insiste en que el VIH, “dejará de ser un tema que centre la preocupación sanitaria de los gobiernos”. “La gente antes se moría, los hospitales estaban llenos de enfermos con sida y hoy podemos decir orgullosos que vivimos un contexto completamente distinto”, manifestó Sidibé.
El representante a nivel mundial, señala qué lo más difícil, es luchar contra el rechazo social ante las personas contagiadas con el virus, la ciencia como siempre va un paso adelante de la humanidad.
“El SIDA no va a terminar hasta que no logremos construir sociedades inclusivas donde haya menos riesgos, pues no se trata solamente de combatir una enfermedad, se trata de cambiar la sociedad y de respetar la dignidad de las personas”, sentenció.
En el marco de esta indagación periodística, un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reveló que el veneno de abeja podría exterminar el VIH-Sida, lo que podría significar una extraordinaria cura contra esta pandemia que ha azotado a millones de seres humanos en el mundo.
En el nuevo estudio hallaron que una toxina llamada meditina, encontrada en el veneno de las abejas puede destruir el virus, dejando ser una circundante ilesa. El estudio que aparece publicado en la edición antiviral, explica que el veneno de abeja contiene una potente toxina llamada meditina que puede hacer uno agujeros en la envoltura protectora que rodea al VIH.  Además de acabar con el virus, los científicos descubrieron que la meditina cargada en las partículas, también puede ser eficaz de atacar células tumorales.
En su investigación, los científicos añadieron una protección sobre la superficie de las manopartículas que cuando éstas entran en contacto con las células normales, las partículas simplemente rebotan. Pero cuando encuentran el virus lo destruyen en su capa protectora y lo eliminan.

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